Biografía
Alexandr Paisov nació en 1962 en Tuapsé (Krai de Krasnodar). Posteriormente, la familia se trasladó a Zvenígorod (Provincia de Moscú), donde en 1980 el joven terminó la escuela. Desde los ocho años practicó acrobacia en un circo popular.
Cuando Alexandr tenía dos años, su padre abandonó la familia. Su madre se vio obligada a trabajar en varios empleos, por lo que la abuela participó activamente en la crianza de Alexandr. La abuela, pedagoga de formación, trabajó como maestra, subdirectora y directora de escuela en distintas regiones de la URSS. Inculcó a su nieto normas de moralidad y la importancia del trabajo.
Tras cumplir el servicio militar, Alexandr ingresó en el Instituto Automecánico de Moscú, en la facultad de diseño de motores de combustión interna. La situación familiar requería que Alexandr trabajara, por lo que, sin terminar el tercer curso, se empleó como conductor y desde 1986 ha conducido diariamente distintos modelos de autos y autobuses.
Alexandr se casó y tuvo una hija, a quien procuró educar de la misma manera que lo educaron su abuela y su madre: con respeto a los valores morales.
Desde joven, Alexandr se preocupaba por cuestiones de justicia y bondad. Notó que leer la Biblia ayudaba a las personas a ser más amables y compasivas, y siguiendo el ejemplo de su madre, comenzó a estudiarla. En 2001 se convirtió en Testigo de Jehová.
Sus amigos valoran su disposición para ayudar, su valentía y bondad. En su tiempo libre, disfruta ir a la sauna y pasear al aire libre.
Antes de la persecución penal, el creyente trabajaba en la oficina postal en el departamento de pensiones. También trabajaba como mensajero, ya que el salario regular no siempre era suficiente; durante los últimos 25 años ha cuidado a su madre anciana, discapacitada de grado II. Todas las tareas, desde la limpieza y la preparación de alimentos hasta el control de la toma de medicamentos costosos, recaían sobre él. A raíz de la persecución penal contra Alexandr, el estado de salud de su madre se deterioró de forma significativa.
Al pronunciar su última palabra en el tribunal, Alexandr Paisov dijo: «Estoy muy agradecido a mi hija, quien, a pesar de su ocupación y cansancio, me apoya tanto emocional como físicamente, cuidando de mí durante el encarcelamiento... Quiero seguir cuidando de mi madre y participar en la vida de mi querida hija y nieta». Sin embargo, el tribunal emitió una sentencia que implica privación real de libertad.
