El subdirector del Departamento de Investigación, el mayor de Justicia Daniil Grankov, abre un caso penal bajo sospecha de organizar las actividades de una organización extremista.
Además de Aleksandr Ursu, las búsquedas afectaron a otros dos creyentes de Dzhankoy. Se usó la fuerza contra ellos para acceder a dispositivos electrónicos.
Durante el interrogatorio, Aleksandr Ursu goza del derecho a no testificar contra sí mismo y sus familiares.